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Césped |
Consejos para buenas implantaciones
ARTÍCULO
PUBLICADO EN REVISTA VIVEROS
¿Cómo disfrutar del césped en
verano?
Para disfrutar el césped
de nuestros parques y jardines durante el período de verano, debemos
comenzar con las tareas de primavera, las cuales me aseguran lograr un
césped vigoroso y de alta calidad. Con la llegada de la primavera, el
césped y las malezas comienzan a crece activamente, este es un buen
momento para comenzar a... |
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ARTÍCULO
PUBLICADO EN REVISTA VIVEROS
¿Cómo logramos mantener un buen
césped?
Para lograr mantener un
césped de alta calidad, debemos controlar la fertilización, la misma
debe ser lo más balanceada posible. Las distintas variedades de césped
no requieren la misma cantidad de nutrientes durante todo el año... |
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Resiembra Otoñal
Utilizando nuestra Mezcla "INTERSIEMBRA OTOÑAL"
realice una resiembra de césped en el período marzo a junio y obtenga un jardín verde
todo el año. |
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Para tener éxito en
la implantación de un césped como primer paso es importante elegir adecuadamente la
especie o la
mezcla que vamos a utilizar, esta
debe ser acorde a nuestro suelo, condiciones climáticas y el destino que le vamos a dar
al césped (campo deportivo, parque, jardín, ornamental, etc.)
Preparación del suelo
- Limpie el lugar de materiales, basura, objetos enterrados, raíces gruesas, toscones,
etc.
- Controle todas las bocas de hormigueros y malezas agresivas.
- Nivele el terreno eliminando las lomas y rellenando las depresiones y pozos visibles.
- Puntee a mano la superficie hasta 5 cm de profundidad, esto ayudará al control de
varias malezas, eliminara la compactación subsuperficial y mejorara la penetración de
las raíces y el movimiento del agua.
- Rastrille el terreno para desmenuzar los torrones, alisar y remover restos vegetales,
piedras o vidrios.
- Aplique un fertilizante alto en fósforo como puede ser fosfato diamónico, fosfato
monoamónico, superfosfato triple, arrancador, fosfato triple de calcio.
- Afirme el terreno con un rolo para césped. Si el tiempo lo permite, deje que el terreno
cumpla con un período de afirmación exponiéndolo a una lluvia o riego adecuado.
Siembra
La época de siembra depende de la mezcla o especie a sembrar. Si se trata de
especies puras de ciclo otoño-invierno-primavera el momento ideal es el otoño, a
mediados de esa estación.
Las especies de ciclo estival deben sembrarse avanzada la primavera, cuando exista
adecuada temperatura en el suelo.
Si se trata de mezclas las siembras se hacen en las mismas épocas, pero teniendo en
cuenta que deben darse condiciones de buena germinación a semillas de distinta aptitud,
conviene realizar las siembras a mediado de las estaciones nombradas, cuando las
temperaturas no son tan extremas.
Forma de siembra
Al ser una semilla muy pequeña es recomendable mezclarla con un material inerte ya sea
aserrín, arena seca, perlita, etc. en proporción de una parte de semilla por dos del
material para facilitar la uniformidad de siembra. La cantidad de semilla recomendada por
metro cuadrado debe sembrarse en dos pasadas cruzadas solapando una banda de siembra con
la anterior para asegurar que ninguna área quede sin sembrar.
Luego se rastrilla superficialmente el terreno para cubrir la semilla y se pasa el rodillo
para afirmar el terreno y mejorar el contacto entre la semilla y la humedad del suelo.
Terminada la siembra se debe regar suavemente y mantenerlo permanentemente húmedo, no
encharcado. Una vez que el césped halla germinado y se encuentre enraizado, la frecuencia
de riego debe disminuirse aumentando la cantidad de agua aplicada por vez.
Primer corte
El primer corte debe realizarse cuando el césped alcance los 10 cm de altura. Los
elementos a utilizar deben estar perfectamente afilados para evitar el arrancado de la
planta. En ese momento el corte debe hacerse a 6 cm de altura. Ello facilitará el
despertar de las yemas de la corona. Luego en sucesivos cortes se irá bajando la altura
hasta llegar a una altura final de 3-4 cm. Esto es en forma general porque cada especie
tiene su altura óptima de corte. Nunca debe ser el corte tan bajo que afecte a las yemas
de la corona. Además provoca el agotamiento de la planta por reducción fotosintética.
En verano o en climas muy calurosos se puede elevar la altura del corte. Se defiende así
a la planta ante la posible falta de humedad proyectando sombra sobre el suelo y
manteniendo fresco a la corona y al suelo.
Al efectuar cada corte conviene hacerlo en forma cruzada. Se evitará la postración en un
sentido determinado. También es recomendable no pasar la máquina repetidamente sobre un
mismo lugar para evitar la compactación del suelo.
 Intersiembra otoñal
La intersiembra otoñal se realiza cuando es necesario mejorar el aspecto de un césped
que tienen como base especies de ciclo estival. Estas son muy agresivas, con un buen
crecimiento por estolones y rizomas que cubren el suelo rápidamente en su época de
desarrollo. Pero al llegar las primeras heladas, detienen su crecimiento y entran en
dormición perdiendo su atractivo.
La resiembre otoñal consiste en efectuar un corte bien bajo al césped existente,
eliminando el material de corte con una buena rastrillada. Luego sobre el césped
existente se arroja semilla de resiembra otoñal en la densidad aconsejada, recubriendo
con una capa delgada de arena. Inmediatamente deberá regar para que la semilla tome
contacto con el suelo. Luego con riegos normales, logrará en aprox. l5 días un tapiz
verde que cubrirá el jardín durante todo el invierno.
Fertilización
Para lograr un césped de calidad la fertilización debe ser lo más balanceada
posible. El césped no requiere la misma cantidad de nutrientes durante todo el año. Los
requerimientos de nitrógeno en primavera-verano para las especies de ciclo estivales son
mayores que en el resto del año. En primavera-verano la planta esta en activo crecimiento
y el césped usa la mayor proporción de nitrógeno. Bajo contenido de nitrógeno produce
clorósis, poca masa vegetal, baja densidad y grandes probabilidades de contraer
enfermedades.
Por lo general las aplicaciones de fertilizante nitrogenado se realizan de acuerdo a la
etapa de mayor crecimiento de los distintos tipos de césped (de invierno y de verano),
con momentos óptimos en el otoño y en la primavera.
El fósforo es necesario como estimulante del crecimiento radicular durante la
germinación por eso son tan utilizados los fertilizantes altos en fósforo en la siembra.
El potasio provee turgencia a la planta y contribuye a la sanidad haciendo a la planta
resistente a enfermedades. Mantiene el color de la hoja.
Un suministro anual de 4 kg de nitrógeno, 07 kg de fósforo y 3 kg de potasio cada 100
m 2 debería ser suficiente para lograr un césped sano y con muy buena
densidad. Estos nutrientes pueden ser aportados por de fertilizantes , como urea, triple
15, fosfato diamónico, fosfato monoamónico, nitrato de potasio, etc.
Riego
Una superficie recién implantada necesita tratamiento especial en cuanto al riego. Un
césped recién implantado de semilla puede requerir hasta cuatro riegos livianos diarios,
para mantener el suelo siempre húmedo (no encharcado) hasta una profundidad de 3 a 5 cm,
este régimen de riego se continua hasta que las plantas alcancen los 5 cm de altura, ya
que las plántulas recién emergidas no deben pasar estress hídrico.Es aconsejable que el
riego se realice en forma de llovizna fina ya que las gotas gruesas de los aspersores
pueden dañarlo.
Cuando las plantas alcanzan los 5 cm de altura, la frecuencia de los riegos pueden ir
disminuyendo y aumentando la cantidad de agua, de manera que los riegos sean más
profundos. Nunca debe sobre irrigarse ya que el agua desplazaría al aire de los poros y
las raíces sufrirían de asfixia.
Control de malezas, plagas y enfermedades
Un césped en perfecto estado de crecimiento es más resistente al ataque de
enfermedades y plagas y compite eficientemente con las malezas. Por eso, el mejor control
de las adversidades se logra cuando se comienza antes de que el césped sea implantado. A
continuación se detallan 4 pasos a seguir:
- Seleccione la especie más apropiada para el lugar, según el clima, asoleamiento, tipo
de suelo y condiciones topográficas.
- Evalúe el destino del césped.
- Prepare el sitio en forma correcta (ver preparación del suelo).
- Mantenga un adecuado manejo cultural (riego, fertilización, corte) para un óptimo
crecimiento.
- Malezas:
Una maleza es una planta que crece en un lugar no deseado. Para combatirlas no solo
existe el control a través de productos químico sino que también podemos controlarlas
mediante un adecuado manejo cultural.
El corte es una de las practicas culturales que mayor incidencia tiene
sobre la infestación de malezas ya que la adaptación especial a la defoliación continua
hace a las especies únicas como constituyentes de un césped. Pero, al mismo tiempo, el
corte puede acarrear problemas de malezas: cuando un césped es cortado a una altura menor
de la óptima se vuelve menos competitivo, mientras que las malezas adaptadas a esa altura
se vuelven más prósperas.
La fertilización es otra practica cultural, se debe definir el momento
de fertilización a favor del césped y en contra del crecimiento de la maleza. En el
momento de la siembra se aplican fertilizantes con alto contenido de fósforo para
estimular el enraizamiento. Pero cuando el césped maduro tiene un buen desarrollo
radicular, un exceso de este fertilizante favorecerá el crecimiento de las malezas que
crecen de semilla.
El riego debe ser el apropiado, la frecuencia de riego debe reducirse
cuando las especies hayan desarrollado un profundo sistema radicular.
La calidad de la semilla elegida para la siembra puede constituirse en
una fuente de malezas. Mezclas de mala calidad contaminadas con semillas de otras especies
traerán inconvenientes.
- Plagas más importantes:
Grillo topo: son insectos que se alimentan de las raíces, los daños
aparecen como manchones de pasto muerto. Un método practico para pequeñas infestaciones
consiste en mezclar agua y detergente y volcar la solución en los agujeros del terreno
donde se sabe que hay insectos, así salen inmediatamente a la superficie y se los puede
eliminar.
El control sobre superficies mayores se puede recurrir a insecticidas como:
Deltrametrina, Clorpirifós o Fipronil.
Los insecticidas se aplican sobre el suelo y posteriormente se riega abundantemente,
para incorporarlos al suelo.
Gusanos blancos: son las larvas de los escarabajos, estas se alimentan de
las raíces de las plantas produciendo la perdida del sistema radicular. En climas fríos,
las larvas profundizan en el suelo y en primavera reinician la alimentación. Se controlan
con clorpirifós o carbaril.
Orugas cortadoras: cortan las plantas a la altura del cuello, ocasionando
la pérdida de las plantas. Se controlan con carbaril.
Isocas: estas se alimentan de los tallos y las hojas, provocando
defoliación y, en ataques intensos, pérdida de plantas. Se controlan con carbaril.
Acaros y arañuelas: se alimentan del césped produciendo manchas sobre
las hojas que pueden terminar en clorosis y muerte. Se controlan con dicofol o con
mercaptotión.
Chinches: estos insectos se alimentan succionando savia de las hojas y a
la vez inyecta saliva tóxica. Así ocasiona clorosis y, eventualmente la muerte de las
plantas.
Pulgones: también pueden inyectar sustancias tóxicas. Generalmente los
daños aparecen en las áreas sombreadas o bajo árboles y arbustos. Inicialmente, el
césped atacado se pone amarillo y luego marrón, indicando la muerte de las plantas.
Hormigas: viven en colonias bajo la superficie del suelo, cuando la
población es muy grande, pueden excavar grandes galerías en el suelo y provocar grandes
perdidas de plantas. Pueden controlarse con clorpirifós o mirex (bajo la forma de cebo
tóxico).
- Enfermedades:
Al igual que para las malezas, un perfecto manejo cultural es la clave para desarrollar
un verdadero control de enfermedades en césped.
En lo que se refiere al riego, es importante proveer al césped del agua
adecuada. La humedad excesiva favorece al desarrollo de enfermedades porque origina suelos
con problemas de compactación y como consecuencia, "marchitamiento por
humedad"; debido a la muerte de las raíces por asfixia. Por otro lado, también la
sequía predispone a las plantas a estress y las vuelve susceptibles al ataque de hongos.
El programa de fertilización debe ser balanceado y oportuno. Un nivel elevado
de nitrógeno implica un crecimiento acelerado, plantas con tejidos suculentos, paredes
celulares y cutículas delgadas, es decir, plantas susceptibles al ataque de enfermedades.
Las plantas que reciben nitrógeno en forma insuficiente también son propicias al ataque,
de ahí la importancia de la fertilización balanceada.
El potasio también es fundamental para la prevención de patógenos, deficiencias del
mismo provoca plantas con paredes más delgadas y susceptibles a la penetración de los
patógenos.
El corte es otra forma de evitar el riesgo a enfermedades. Los corte de
una altura y frecuencia adecuada, en cada corte debe removerse solo el 30 % del material
fotosintético. Es fundamental que las maquinarias con las que se van a cortar estén en
buenas condiciones para poder efectuar un corte correcto, claro, limpio y parejo.
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